
Fue un movimiento leve. Tal vez ella se encogió de hombros. Tal vez fue la manera de cruzar las piernas. Solo por eso, el hombre se levantó y sin saber que decirle se atrevió a murmurar:
-Si te vienes a la cama conmigo esta noche te canto una canción
Fue curioso que ella aceptara.
-Si te vienes a la cama conmigo esta noche te canto una canción
Fue curioso que ella aceptara.
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